| El manejo del comedero.
La rentabilidad de una explotación
lechera pasa por alcanzar la mayor producción posible al
mínimo coste. De los costes, una parte muy importante es la alimentación.
Existen una serie de normas de manejo muy sencillas que sin suponer
ningún gasto pueden ayudarnos a mejorar la eficacia de la ración
e incluso a reducir su coste pues al aumentar la ingestión de materia
seca se pueden incluir cantidades mayores de forraje y menores de
concentrados.
Las normas a tener en cuenta son:
a) El alimento debe estar a libre disposición de los animales
durante todo el día o durante el mayor número de horas posible.
El vacuno lechero en producción realiza entre 11 y 14 comidas diarias,
cada una de las cuales dura unos 20 minutos. Como norma general,
las vacas no deben permanecer más de 6 u 8 horas diarias sin acceso
a alimentos con el fin de evitar la disminución de la ingesta de
alimentos.
b) La limpieza de los comederos es uno de los aspectos que
más problemas nos puede dar dentro del apartado "manejo de la alimentación"
y a la vez uno de los más fáciles de evitar. La presencia de restos
de alimentos incrustados en las porosidades de la superficie de
los comederos puede dar lugar a crecimientos microbianos y fermentaciones
anormales que disminuirán considerablemente el consumo de alimentos.
La utilización de materiales no porosos (acero inox., aluminio,
...) y fáciles de limpiar en su construcción y el no añadir comida
fresca encima de restos de la del día anterior son dos medidas muy
eficaces que influirán muy positivamente en la ingestión de materia
seca.
c) El espacio de comedero que le corresponde a cada vaca
debe ser tal que garantice un acceso fácil a todas las vacas. La
falta de espacio repercute generalmente en la producción de las
vacas más pequeñas de tamaño y las novillas. La sobrecarga de vacas
en los patios también dificulta el acceso a la comida.
d) A medida que la frecuencia de distribución de alimentos
aumenta, la fermentación ruminal es más estable (existen menores
oscilaciones de ph), y aumenta la ingestión y el aprovechamiento
de los alimentos. La frecuencia de alimentación es menos importante
en raciones Unifeed, pero incluso en estas condiciones, la mayor
frecuencia de distribución mantiene los alimentos más frescos (sobre
todo en verano) lo que estimula la ingestión de materia seca.
e) Algunos trabajos de investigación han indicado que es
preferible la distribución de heno antes que el concentrado ya que
estimula la ingestión de alimentos y permite mantener niveles de
grasa más elevados en la leche. El efecto físico de la fibra estimula
la masticación, la rumia y la salivación. La saliva actúa como sustancia
tampón en el rumen evitando disminuciones del ph ruminal y favoreciendo
la actividad de las bacterias fibrolíticas.
f) Raciones demasiado húmedas o ricas en productos fermentados
pueden reducir la ingestión de MS. En general, las raciones deben
contener como mínimo un 50% de MS. Por el contrario, raciones excesivamente
secas y polvorientas pueden ser poco apetecibles y reducir la ingestión.
g) Datos recientes indican que cuando las novillas se les
separa de las vacas adultas comen entre un 10 y un 15% más y producen
entre un 5 y un 10% más. En consecuencia es recomendable alimentar
a las novillas en lotes separados, o bien tener suficiente espacio
de comedero para evitar relaciones de dominancia y competencia por
la comida. Los cambios de vacas de un lote de producción a otro
debido a los cambios en producción y/o condición corporal deben
realizarse de la forma más lenta posible, sobre todo cuando se cambia
a raciones de concentración energética muy distinta. Sin embargo,
el efecto negativo de los cambios bruscos de raciones es menor cuando
se utilizan raciones Unifeed.
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