| Recomendaciones oficiales sobre la rutina
de ordeño
El uso de una rutina de ordeño adecuada, la actitud positiva del
ganadero y un ambiente limpio y tranquilo son imprescindibles para
minimizar el riesgo de mamitis y maximizar la producción de leche
de alta calidad.
El ordeño debe realizarse por gente responsable y entrenada para
esta tarea.
1. PROCURAR UN AMBIENTE LIMPIO Y POCO ESTRESANTE PARA LAS VACAS
Es importante ser rutinario
en las horas y la forma de traer a los animales a la sala de ordeño.
Las vacas asustadas o excitadas antes del ordeño pueden alterarla
bajada de la leche a pesar de que la rutina sea adecuada. Las hormonas
que se liberan al torrente circulatorio durante la reacción al estrés
interfieren con la eyección de la leche. di el ambiente en el que
se ordeñan las vacas provoca estrés aumenta el riesgo de incidencia
de mamitis. La eliminación de los pelos de las ubre reduce la cantidad
de suciedad y heces adheridas, que pueden contaminar la leche. Las
ubres con pelos largos son más difíciles de limpiar y secar, y el
ordeño con pezones húmedo o sucios aumenta el riesgo de contaminación
bacteriana en la leche y la probabilidad de infecciones intramamarias.
Antes de iniciar el ordeño, las manos deben limpiarse con jabón
y agua, y secarse. Las manos deben limpiarse de ésta manera siempre
que se ensucien durante el ordeño. Unas manos limpias, secas y sanas
minimizan la transmisión de microorganismos causantes de mamitis
entre animales.
2. EXAMINAR LA LECHE Y LAS UBRES PARA DETECTAR INICIOS DE MAMITIS
La mamitis puede detectarse a través
del examen físico de la ubre y la obtención de un poco de
leche de cada uno de los pezones. Esta actividad debe realizarse
en cada vaca y ordeño, y la leche extraída debe recogerse en un
cazo y examinarse para detectar la presencia de coágulos de leche,
leche cortada, o con mal olor y otras alteraciones. Los cazos de
recolección de ésta leche deben limpiarse y desinfectarse entre
cada ordeño para evitar la transmisión de mamitis entre animales.
Es frecuente extraer los primeros chorros de leche directamente
al suelo de la sala de ordeño para evitar la transmisión de mamitis
entre animales. Es frecuente extraerlos primeros chorros de leche
directamente al suelo de la sala de ordeño seguido del lavado con
la manguera. Nunca debe examinarse la leche en la mano del ordeñador,
ya que supone un elevado riesgo de transmisión de mamitis entre
vacas.
3. LIMPIAR LOS PEZONES CON UNA SOLUCION ADECUADA O "PRE-DIP" LOS
PEZONES CON UN PRODUCTO EFECTIVO
Un método común para la preparación
de la ubre para el ordeño es el uso de las mangueras y las
manos para eliminar la suciedad. Pero se recomienda mojar únicamente
los pezones, ya que mojar toda la ubre dificulta el secado adecuado
previo a la colocación de la máquina de ordeño.
El ordeño con ubres o pezones mojados
aumenta el riesgo de mamitis y el número de microorganismos en la
leche. Si se utiliza una sala con pulverizadores hay que asegurarse
que los pulverizadores funcionan correctamente y estén ajustados.
El tiempo de funcionamiento de los pulverizadores debe ajustarse
según el estado de limpieza de las ubres. El tiempo de secado previo
a la entrada en la sala de ordeño es crítico. Una vez los animales
ya han entrado en la sala de ordeño, deben utilizarse toallas de
papel individuales para finalizar el secado de los pezones.
Estas normas ayudan a minimizar el
riesgo de nuevas infecciones, ayudan al proceso de estimulación
de la ubre y mejoran la calidad de la leche ordeñada. El uso de
un cubo con una solución limpiadora y toallas individuales es necesario.
Las toallas de papel individuales son preferibles a las esponjas
o toallitas de tela, ya que éstas últimas aumentan el riesgo de
transmisión de enfermedades.
El uso de un baño de pezones previo
al ordeño es una alternativa atractiva que sólo debe usarse
en aquellas explotaciones en las que la ubre llega a la sala del
ordeño relativamente limpia. La solución limpiadora debe cubrir
toda la longitud del pezón y la solución debe estar en contacto
con el pezón durante un mínimo de 30 segundos antes de secarse y
colocar las pezoneras.
4. SECAR LOS PEZONES COMPLETAMENTE CON TOALLAS INDIVIDUALES
Independientemente del método utilizado
para limpiar los pezones, es necesario secarlos individualmente.
Es recomendable el uso de toallas de papel individuales. Alternativamente,
pueden utilizarse toallas de tela individuales. En este caso debe
utilizarse una toalla para cada animal, que deberán lavarse, desinfectarse
y secarse entre cada ordeño. Lavar los pezones sin secarlos resulta
en la acumulación de microorganismos en el extremo del pezón.
Durante el ordeño, el agua contaminada
con microorganismos se infiltra por los laterales de las pezoneras
y puede resultar en un aumento del riesgo de infecciones. El ordeño
con ubres/pezones mojados aumenta el riesgo de mamitis y reduce
la calidad higiénica de la leche ordeñada.
5. COLOCAR LAS PEZONERAS ENTRE 1 Y 2 MINUTOS DESPUÉS DEL INICIO
DE LA PREPARACIÓN DE LA UBRE
La unidad de ordeño debe colocarse
en los pezones tan pronto como el estimulo de eyección de
leche tiene efecto. La colocación debe hacerse con cuidado con el
fin de reducir la cantidad de aire que entra dentro del sistema.
El estímulo natural de eyección de leche causa la máxima presión
intramamaria un minuto después del principio del a estimulación
y dura aproximadamente 10 minutos. La mayor parte de las vacas se
ordeñan entre 5 y 10 minutos. En consecuencia, conectar la unidad
de ordeño entre 1 y 2 minutos después del inicio de la estimulación
permite aprovechar al máximo el estímulo natural de la eyección
de leche. Es importante que el protocolo de preparación de la ubre
sea similar entre ordeños, y que se respeten los tiempos de preparación
y espera para la colocación de la unidad de ordeño.
6. AJUSTAR LAS UNIDADES DE ORDEÑO CUANDO SEA NECESARIO
Es necesario controlar que
las unidades de ordeño estén alineadas correctamente para prevenir
las pérdidas de vacío. Si las pezoneras estén demasiado altas en
los pezones, pueden causar irritación. Si las pezoneras están mal
encajadas pueden bloquear la salida de la leche y aumentar la cantidad
de ésta que permanece en el interior de a ubre después del ordeño.
Uno de los aspectos más importantes son las pérdidas de vacío en
las nuevas infecciones causadas por la entrada de aire durante el
ordeño ocurren al final del ordeño.
7. CERRAR EL VACIO ANTES DE RETIRAR LA UNIDAD DE ORDEÑO
La unidad de ordeño debe retirase
tan pronto como ha finalizado el ordeño. En las salas de ordeño
con retiradores automáticos es importante verificar que están correctamente
ajustados. Si se produce un sobreordeño con máquina correctamente
ajustada, la incidencia de mamitis n0 aumenta. Sin embargo, si los
manguitos de las pezoneras no están en condiciones óptimas, o entra
aire, las probabilidades de nuevas infecciones aumentan considerablemente
durante el sobreordeño.
En general, es más importante la forma
cómo se finaliza el ordeño que el momento en que se finaliza.
El vacío siempre debe cortarse antes de retirar las pezoneras. La
práctica de estirar de las pezoneras con el vacío funcionando debe
evitarse porque resulta en entradas de aire que aumentan el riesgo
de mamitis. Una de las preguntas frecuentes es como afrontar el
problema de un cuarto que se ordeña a mayor velocidad que los otros.
En general, si la pezonera está en buenas condiciones y no entra
aire, la pezonera debe dejarse conectada, porque su retirada causará
entradas de aire y aumentará la incidencia de nuevas infecciones.
La retirada incorrecta de las pezoneras constituye una amenaza importante
para la salud de la ubre.
8. APLICAR UN BAÑO DE PEZONES INMEDIATAMENTE DESPUÉS DE LA RETIRADA
DE LAS PEZONERAS CON UN PRODUCTO EFECTIVO
El baño de pezones debe realizarse
con un producto antiséptico después de cada y ordeño, y debe
cubrir, como mínimo, el tercio inferior del pezón. Un buen producto
destruye los microorganismos, previene la colonización del canal
del pezón con microorganismos y elimina las posibles infecciones
existentes en el canal del pezón. Existen numerosos productos en
el mercado. Numerosos de ellos son capaces de reducir la incidencia
de nuevas infecciones en más de un 50%. Es necesario exigir a las
empresas que lo comercializan que muestren los resultados de investigación
en relación a la efectividad de este producto. Los contenedores
del baño de pezones deben mantenerse limpios y en buenas condiciones.
Nunca debe devolverse el contenido de una botella de baño de pezones
al depósito original. Si el desinfectante se llena de paja u otra
suciedad contaminante, desechar su contenido, limpiar la botella
y rellenarla con desinfectante nuevo.
El uso de sprays es una alternativa
al baño de pezones. Los resultados son buenos si se utiliza correctamente
y consigue la cobertura total del pezón. Un problema frecuente con
los sprays es que es difícil cubrir completamente el pezón por todos
los lados.
9. OTRAS CONSIDERACIONES
Existen otros factores que pueden
ayudar a reducir la incidencia de mamitis. El orden en que
las vacas se ordeñan puede ayudar a controlar el contagio de mamitis.
Si se ordeñan primero las vacas de primer parto, luego las adultas
con un recuento de células somáticas bajo, luego las vacas adultas
con un recuento de células somáticas elevado, y finalmente las vacas
con mamitis clínica, las probabilidades de contagio se reducen considerablemente.
Una buena rutina de ordeño requiere,
además, un estado de atención y vigilancia constante por parte del
que ordeña para controlar aquellos factores que contribuyen al contagio
de mamitis entre vacas. La corrección de las condiciones causantes
de dicha contaminación contribuye a la producción de leche de calidad.
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