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Actualizado el 27/06/01

Revista Técnica
Javir Fernández Suárez
Veterinario y Bioquímico


Con los conocimientos actuales podemos establecer que las dos vías demostradas de transmisión son la alimentaria (preparados alimentarios con harinas de carne obtenidas a partir de tejidos de riesgo de animales enfermos) y la transmisión maternal (madre a hijos) en las condiciones que a continuación estableceremos.
 

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EEB: Aclaraciones sobre el origen de la enfermedad
Vías de transmisión

La primera conclusión que obtenemos de la experiencia británica es que el modo de transmisión fundamental de la enfermedad es el alimentario, hecho que quedó patente en las cifras de reses enfermas recogidas anualmente desde la prohibición de las harinas de carne para la alimentación de las reses, que muestran un continuo descenso.

Sin embargo los datos recogidos evidenciaron que esta no podía ser la única vía de transmisión. Actualmente se conoce que la otra vía existente es la transmisión maternal de madre a terneros y que no es transmisión de un elemento genético, sino transmisión del agente infectivo. Veamos cuales son las conclusiones actuales sobre este tema.

¿Transmisión Vertical o Transmisión Maternal?. Aun cuando ambos términos suelen utilizarse indistintamente, deben puntualizarse


Transmisión vertical incluye:
· Infección del recién nacido en ausencia de cualquier otra fuente de infección que no sea la madre.
· Herencia genética que pueda derivar en enfermedad.
· Combinación de las anteriores

Transmisión maternal
· Transmisión de la infección de la madre a la descendencia vía útero o en el periodo perinatal inmediato. (no hay herencia genética)

En este sentido el SEAC (Comité Consultivo Británico para Encefalopatía Espongiforme) consideró ya en 1996, en su declaración sobre transmisión vertical o maternal, un estudio establecido por el departamento de epidemiología del laboratorio central veterinario de Weybridge sobre esta posibilidad y que establecía el estudio de dos grupos de animales de más de 300 terneras en cada uno. En el primero, todas las terneras eran descendientes de vacas diagnosticadas EEB y en el segundo, provenientes de los mismos rebaños y épocas de parto, provenientes de madres que en al menos seis años de edad, no habían desarrollado sintomatología alguna.
Las terneras eran nacidas en 1988 es decir en el tiempo en que se prohibió los piensos con proteína de origen animal en el Reino Unido, por lo que no se puede excluir, que alguna recibiera aún esta alimentación.

En julio de 1996 las terneras o bien habían alcanzado los siete años y habían sido sacrificadas o bien habían desarrollado la enfermedad, 55 continuaban con vida y 8 estaban pendientes de análisis histológico. De las 273 nacidas de madres EEB, 42 fueron diagnosticadas EEB con confirmación histológica y de las 273 procedentes del otro grupo, 13 fueron EEB. Esto estimaría un riesgo de transmisión materna de un 10%, el límite de confianza para este hallazgo es de 5-15%, siendo muy poco probable que los resultados pendientes, modificaran esta situación.

Estudiando el intervalo nacimiento ternera/aparición de sintomatología EEB, todas eran nacidas en un intervalo de 13 meses antes de la aparición de síntomas en la madre y la gran mayoría en los 5 meses anteriores a los síntomas maternos, por ello este estudio permite una buena estimación para el intervalo de 6 meses antes de aparición de sintomatología en la madre y mucho peor para los nacidos fuera de ese periodo.

Es muy plausible que el riesgo disminuya muy marcadamente a medida que nos alejamos de la aparición de sintomatología y que el riego observado para este grupo de estudio sea mucho mayor que el presente en las condiciones de campo de la población bovina general. El SEAC predecía un 1% de riesgo para las condiciones de campo.

El estudio además, menciona el SEAC, no nos informa sobre la ruta seguida por el agente en este tipo de transmisión, ni si se produce en útero, al nacimiento o perinatalmente. En ovejas con scrapie donde sí está demostrada la transmisión maternal, la infectividad puede ser detectada en placenta y la evidencia de la transmisión en útero se demostró implantando embriones procedentes de ovejas enfermas, en ovejas sanas y viéndose como estas ovejas nacidas desarrollaban la enfermedad. Sin embargo en vacuno no se ha demostrado infectividad en placenta, leche o sangre concluía el SEAC. Actualmente en los modelos predictivos se suele establecer una cautela de transmisión maternal del 10% y se está siguiendo de manera especial a los animales nacidos después de la prohibición real de proteína animal de 1 de agosto de 1996, conocidas con las siglas (BARB).

Sobre esta misma cuestión en marzo de 1999 se pronuncio el SSC (Comité Científico de la UE) en los siguientes términos:
· De los estudios epidemiológicos realizados, se desprende que el riesgo de transmisión maternal asociado a la EEB, es de aproximadamente el 10% para los nacidos dentro de los 12 meses de la aparición de la sintomatología. Cuando el tiempo entre el nacimiento y la a la aparición de síntomas, es más de 12 meses, el riesgo disminuye. El mecanismo exacto de transmisión es desconocido.
· No hay datos científicos que demuestren que los terneros infectados posean una mayor sensibilidad genética a la infección.
· Es muy improbable que el semen sea un factor de riesgo en la EEB.
· La transmisión de la EEB vía embriones es muy improbable si se sigue el protocolo de la Sociedad Internacional de Transferencia de Embriones (IETS).

Tomando como ejemplo Gran Bretaña, el número de casos continúa cayendo, la ratio de disminución fue del 26,3% en 1998 y del 30% en 1999, esperándose una reducción más drástica tras las medidas de 1996.

A continuación se muestran las proyecciones para ese país dadas por la Agencia de Laboratorios Veterinarios (VLA) y por el Centro de Epidemiología y Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Oxford, ambos con una estimación para la transmisión maternal del 10%. Fuente, Ministry of Agriculture, Fisheries and Food (MAFF) británico, Abril de 2000.

Año Estimación de casos Intervalo de confianza del 95%
    Inferior Superior
1.999 2.083 1.774 2.392
2.000 1.114 889 1.339
2.001 470 325 615

VLA

Año Estimación de casos Intervalo de confianza del 95%
    Inferior Superior
1.999 2.578 2.394 2.798
2.000 1.753 1.527 2.202
2.001 866 733 1.283

Centro de Epidemiología y Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Oxford

Finalmente los casos recogidos en Gran Bretaña fueron 2642 en 1999 y 1558 en el 2000. Actualmente en la Unión Europea hay casos registrados en España, Francia (162 en el 2000), Irlanda, Italia, Portugal (136 en el 2000), Alemania, Holanda, Dinamarca, Bélgica, Luxemburgo, además de en Liechtenstein y Suiza.

A día de hoy no se ha demostrado ninguna otra vía de transmisión en ganado vacuno aparte de las dos mencionadas.

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