EEB: Aclaraciones sobre el origen de la enfermedad
Vías de transmisión
La primera conclusión que obtenemos
de la experiencia británica es que el modo de transmisión
fundamental de la enfermedad es el alimentario, hecho que quedó
patente en las cifras de reses enfermas recogidas anualmente desde
la prohibición de las harinas de carne para la alimentación
de las reses, que muestran un continuo descenso.
Sin embargo los datos recogidos evidenciaron
que esta no podía ser la única vía de transmisión.
Actualmente se conoce que la otra vía existente es la transmisión
maternal de madre a terneros y que no es transmisión
de un elemento genético, sino transmisión del agente
infectivo. Veamos cuales son las conclusiones actuales sobre este
tema.
¿Transmisión Vertical
o Transmisión Maternal?. Aun cuando ambos términos
suelen utilizarse indistintamente, deben puntualizarse
Transmisión vertical incluye:
· Infección del recién nacido en ausencia de
cualquier otra fuente de infección que no sea la madre.
· Herencia genética que pueda derivar en enfermedad.
· Combinación de las anteriores
Transmisión maternal
· Transmisión de la infección de la madre a
la descendencia vía útero o en el periodo perinatal
inmediato. (no hay herencia genética)
En este sentido el SEAC (Comité
Consultivo Británico para Encefalopatía Espongiforme)
consideró ya en 1996, en su declaración sobre transmisión
vertical o maternal, un estudio establecido por el departamento
de epidemiología del laboratorio central veterinario de Weybridge
sobre esta posibilidad y que establecía el estudio de dos
grupos de animales de más de 300 terneras en cada uno. En
el primero, todas las terneras eran descendientes de vacas diagnosticadas
EEB y en el segundo, provenientes de los mismos rebaños y
épocas de parto, provenientes de madres que en al menos seis
años de edad, no habían desarrollado sintomatología
alguna.
Las terneras eran nacidas en 1988 es decir en el tiempo en que se
prohibió los piensos con proteína de origen animal
en el Reino Unido, por lo que no se puede excluir, que alguna recibiera
aún esta alimentación.
En julio de 1996 las terneras
o bien habían alcanzado los siete años y habían
sido sacrificadas o bien habían desarrollado la enfermedad,
55 continuaban con vida y 8 estaban pendientes de análisis
histológico. De las 273 nacidas de madres EEB, 42 fueron
diagnosticadas EEB con confirmación histológica y
de las 273 procedentes del otro grupo, 13 fueron EEB. Esto estimaría
un riesgo de transmisión materna de un 10%, el límite
de confianza para este hallazgo es de 5-15%, siendo muy poco probable
que los resultados pendientes, modificaran esta situación.
Estudiando el intervalo nacimiento
ternera/aparición de sintomatología EEB, todas
eran nacidas en un intervalo de 13 meses antes de la aparición
de síntomas en la madre y la gran mayoría en los
5 meses anteriores a los síntomas maternos, por ello
este estudio permite una buena estimación para el intervalo
de 6 meses antes de aparición de sintomatología en
la madre y mucho peor para los nacidos fuera de ese periodo.
Es muy plausible que el riesgo disminuya
muy marcadamente a medida que nos alejamos de la aparición
de sintomatología y que el riego observado para este grupo
de estudio sea mucho mayor que el presente en las condiciones de
campo de la población bovina general. El SEAC predecía
un 1% de riesgo para las condiciones de campo.
El estudio además, menciona
el SEAC, no nos informa sobre la ruta seguida por el agente
en este tipo de transmisión, ni si se produce en útero,
al nacimiento o perinatalmente. En ovejas con scrapie donde
sí está demostrada la transmisión maternal,
la infectividad puede ser detectada en placenta y la evidencia
de la transmisión en útero se demostró implantando
embriones procedentes de ovejas enfermas, en ovejas sanas y viéndose
como estas ovejas nacidas desarrollaban la enfermedad. Sin embargo
en vacuno no se ha demostrado infectividad en placenta, leche o
sangre concluía el SEAC. Actualmente en los modelos predictivos
se suele establecer una cautela de transmisión maternal del
10% y se está siguiendo de manera especial a los animales
nacidos después de la prohibición real de proteína
animal de 1 de agosto de 1996, conocidas con las siglas (BARB).
Sobre esta misma cuestión en
marzo de 1999 se pronuncio el SSC (Comité Científico
de la UE) en los siguientes términos:
· De los estudios epidemiológicos realizados, se
desprende que el riesgo de transmisión maternal asociado
a la EEB, es de aproximadamente el 10% para los nacidos dentro de
los 12 meses de la aparición de la sintomatología.
Cuando el tiempo entre el nacimiento y la a la aparición
de síntomas, es más de 12 meses, el riesgo disminuye.
El mecanismo exacto de transmisión es desconocido.
· No hay datos científicos que demuestren que los
terneros infectados posean una mayor sensibilidad genética
a la infección.
· Es muy improbable que el semen sea un factor
de riesgo en la EEB.
· La transmisión de la EEB vía embriones
es muy improbable si se sigue el protocolo de la Sociedad
Internacional de Transferencia de Embriones (IETS).
Tomando como ejemplo Gran Bretaña,
el número de casos continúa cayendo, la ratio de disminución
fue del 26,3% en 1998 y del 30% en 1999, esperándose una
reducción más drástica tras las medidas de
1996.
A continuación se muestran las
proyecciones para ese país dadas por la Agencia de
Laboratorios Veterinarios (VLA) y por el Centro de Epidemiología
y Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Oxford, ambos con
una estimación para la transmisión maternal del 10%.
Fuente, Ministry of Agriculture, Fisheries and Food (MAFF) británico,
Abril de 2000.
| Año |
Estimación de casos |
Intervalo de confianza del 95% |
| |
|
Inferior |
Superior |
| 1.999 |
2.083 |
1.774 |
2.392 |
| 2.000 |
1.114 |
889 |
1.339 |
| 2.001 |
470 |
325 |
615 |
VLA
| Año |
Estimación de casos |
Intervalo de confianza del 95% |
| |
|
Inferior |
Superior |
| 1.999 |
2.578 |
2.394 |
2.798 |
| 2.000 |
1.753 |
1.527 |
2.202 |
| 2.001 |
866 |
733 |
1.283 |
Centro de Epidemiología y Enfermedades Infecciosas de la
Universidad de Oxford
Finalmente los casos recogidos en Gran
Bretaña fueron 2642 en 1999 y 1558 en el 2000. Actualmente
en la Unión Europea hay casos registrados en España,
Francia (162 en el 2000), Irlanda, Italia, Portugal (136 en el 2000),
Alemania, Holanda, Dinamarca, Bélgica, Luxemburgo, además
de en Liechtenstein y Suiza.
A día de hoy no se ha demostrado
ninguna otra vía de transmisión en ganado vacuno
aparte de las dos mencionadas.
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