| Cómo mejorar el manejo de los terneros.
Uno de los aspectos económicos que más repercusión tiene en la
gestión de las ganaderías es la recría de novillas. Sólo la propia
producción de leche y la alimentación tienen un peso mayor en el
balance final que la reposición, siendo el coste de ésta entre 6
y 7 ptas. por litro de leche producido.
La atención a la ternera desde las primeras horas de vida resulta
vital para no aumentar el coste de la recría. A pesar de no ser
habituales el establecimiento de unas pautas de manejo, son en esta
etapa tan imprescindibles como en cualquier otra. Estas pautas podrían
ser:
1. El número de bajas debe ser inferior al 5% del número
de terneros nacidos y sólo 1 de cada 5 terneros debe necesitar algún
tratamiento. Tasas mayores empiezan a ser graves.
2. La salud del ternero empieza a conseguirse con el manejo
adecuado de la vaca seca. Poco antes del parto la capacidad de ingestión
se ve disminuida y por tanto, el aporte energético debe ser mayor.
Es necesario un reajuste de la ración.
3. El parto debe producirse en un área de uso exclusivo para
este fin separada del resto del establo. La mayoría de los procesos
infecciosos de los terneros proceden de los animales adultos, pues
estos son portadores de gérmenes patógenos. Entre parto y parto
debe, como mínimo, cambiarse la cama.
4. Debemos separar al ternero de la madre en las primeras
horas de vida, pues ésta también puede ser una fuente de contagio.
Se recomienda realizar un masaje con la paja para activar la circulación
del ternero, a la vez que se seca y se eliminan mucosidades y restos
del parto. Alimentar a las vacas secas una vez al día por la tarde
o por la noche ayuda a tener más partos durante el día.
5. Los boxes ayudan a reducir el número de terneros enfermos
y bajas por la mejor ventilación. Estos deben estar en áreas bien
drenadas, separados de los alojamientos de adultos y dejar espacio
entre terneros, para evitar contagios. Entre la estancia de un ternero
y el próximo ocupante, los boxes deben ser movidos, lavados y desinfectados
y dejados vacíos durante al menos siete días. Al llegar a los boxes,
es recomendable emplear un spray cicatrizante sobre el ombligo del
ternero, a fin de evitar posibles hernias en un futuro. El terreno
sobre el que se instala el box no debe volver a utilizarse durante
al menos un mes.
6. Antes de las 6 horas de vida del ternero debe suministrársele
calostro pues éste es la única fuente de defensas en los primeros
días y es el momento en que el intestino tiene mayor capacidad de
absorción de inmunoglobulinas.
7. Debe administrársele calostro en cantidad y calidad suficiente.
Para saber si un calostro es de buena calidad, emplearemos un calostrímetro
(mide la concentración de inmonoglobulinas presentres en el calostro.
Si éstas no son suficientes, desecharemos el calostro. La primera
vez que el ternero toma calostro, debe adminitrársele por lo menos
de tres litros (servidos en dos tomas de 1 litro y medio cada una:
una por la mañana y otra por la tarde). Para maximizar su calidad
(mayor concentración posible de inmunoglobulinas) se debe ordeñar
la vaca lo más rápido posible y cuidar el manejo de la vaca seca
en las últimas semanas de gestación. Otra posible solución, es congelar
el calostro excedentario de buena calidad en bolsas individuales
de 1 litro y medio de capacidad, para partos gemelares ... etc.
8. Los utensilios usados para dar de comer al ternero pueden
ser también una importante fuente de contaminación. Cada utensilio,
sólo se empleará para alimentar a un ternero. Después, se procederá
a su desinfección.
9. Algunos estudios recientes indican que el alimentar a
los terneros durante diez días, además de con la leche, con medio
litro de calostro excedentario en cada toma conservado con 80 gr
de ácido propiónico por cada 10 litros de calostro ayuda a reducir
el número de enfermedades infecciosas y actua como "puente" para
ayudar en la transición del calostro a la leche materizada.
10. A partir del cuarto día se le suministrará leche a razón
de 1 litro por cada 10 kg de peso vivo introduciendo pequeñas cantidades
de pienso de arranque. Si el tiempo es muy frío hay que aumentar
la ración de leche un 25-50 % más.
11. Al mes de vida un ternero debe estar consumiendo alrededor
de 1 Kg de pienso de arranque al día y agua a libre disposición.
Para forzar el consumo de pienso se puede disminuir la cantidad
de leche progresivamente.
Fuentes:
-Manejo del ternero recién nacido por Sheila McGuirk, Universidad
de Wisconsin
-La recría de novillas. Asturias Holstein
-La diarrea en los terneros recién nacidos: mejor prevenir que curar.
Estación Federal de Investigaciones en Producción Animal de Suiza
envía
este artículo a un amigo  |