|
La Enfermedad de las Incongruencias
Se publicaba hace unos días en La Vanguardia
un artículo de Manuel Trallero titulado "Pedagogía
y ganadería" en el que con mucha gracia
se recogían algunas de las múltiples incongruencias
de la sociedad actual en torno a la BSE. El autor pretendía
llamar la atención sobre la prohibición
en muchos colegios del consumo de carne de ternera,
que pasa a ser sustituida por "sucedáneos
de albóndigas de pollo y tocino". Eso sí,
los fines de semana, "hijo toma 500 ptas y al burguer
toda la tarde que queremos estar tranquilos".
La BSE es la enfermedad de las incongruencias. Incongruente
es sacrificar a todo el rebaño no siendo una
enfermedad contagiosa; incongruente es la actitud de
los políticos que implantan medidas que no pueden
cumplir; incongruente es la actitud de la UE que no
exige responsabilidades a los causantes de esta situación;
incongruente es prohibir el uso de harinas animales
y no comprobar que no se usan; incongruente es acordarse
de los toros bravos y olvidar a las vacas; incongruente
es temer por el futuro de las fábricas de harinas
animales y despreocuparse de 150.000 familias de ganaderos,
El precio actual de la leche permite a los ganaderos
de frisona sobrevivir en estas circustancias. Los que
no se vean tocados por la enfermedad quizás puedan
soportarlo. Para los afectados, ya que la opinión
pública exige el sacrificio de toda la ganadería,
sólo queda pedir unas indemnizaciones acordes
con el nivel genético del rebaño y con
las pérdidas de producción. Quedará
sin indemnizar el daño moral,
¡no tiene precio!
|